Uso de edulcorantes cuándo hay Cándidas

Si bien al día de hoy se ha extendido bastante la información relacionada con el uso de edulcorantes artificiales en general, y cada días más personas toman conciencia de que no son opciones saludables, hay quienes aún creen que es mejor adoptarlos a la hora de endulzar bebidas y alimentos creyendo que son mejores que el azúcar industrial. Esto no solo no es cierto, sino que puede resultar aún peor en casos de candidiasis."Uso de edulcorantes cuándo hay Cándidas"

Perjuicios de consumir edulcorantes artificiales

Igual a  más glucosa

Producen un desequilibrio del sistema endocrino debido a que aumentan la producción de insulina y el cortisol; esto se asocia con un alto riesgo de padecer diabetes y obesidad entre otros posibles trastornos. Parece ser que sustancias como el aspartamo modifican la flora intestinal haciendo que la glucosa aumente en sangre y como sabemos el azúcar alimenta a las cándidas.

El consumo de edulcorantes puede llevar a padecer de intestino permeable, lo que significa sufrir de alta sensibilidad a los alimentos algo que ocurre debido al deterioro de la mucosa intestinal.

Si el aparato digestivo se resiente, las bacterias saludables como las probióticas desaparecen y y con ella también la protección ante los tóxicos, no se asimilan nutrientes de forma adecuada y por supuesto ofrece un buen caldo de cultivo para el desarrollo de cándidas.

Estudios realizados han concluido que engañar al cuerpo haciéndole creer que se consume azúcar a través de edulcorantes artificiales, lleva a que en realidad se consiga un deseo mayor de comer alimentos azucarados, lo que trae consecuencias nada saludables.

Los edulcorantes artificiales también ocasionan problemas como por ejemplo ralentización del metabolismo y como resultado aumento de peso, mayor apetito por carbohidratos, niebla cerebral y hasta hace que el organismo se vuelva propenso a padecer de ciertos tipos de cáncer.

Conclusión:

Cuando se tiene cándidas es especialmente importante no consumir edulcorantes artificiales ni azúcares; pero de no poder evitarlo una opción podría ser la stevia orgánica, siempre utilizada de forma medida y en mínimas cantidades. Lo ideal sería acostumbrarse a los sabores naturales de los alimentos sin necesidad de añadir nada extra y menos aún artificial.

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